El visitante que llega a Alfoz de Maderuelo no se puede marchar sin degustar unos sabrosos embutidos. El restaurante les ofrece una cuidada selección. No falta el jamón de bellota, chorizo, lomo embuchado, cecina y salchichón.  Todos de la región.  Todos ibéricos.  

La calidad tanto en las carnes como en su aliño y preparación, otorgan a nuestros platos su sabor natural y agradable.

Sin duda el cordero lechal, llamado lechazo en esta tierra, asado con leña en horno de barro, lentamente, al estilo segoviano, se hace notar, no sólo por su presencia sobre el mantel si no por el aroma que impregna en cada rincón del salón.

Como no debe ser de otro modo, el cordero debe proceder de rebaños de raza churra, que aún encontramos pastando en estos páramos del nordeste segoviano y el oriente soriano. La rudeza de los suelos y del clima genera unos pastizales muy pobres que los pastores deben complementar con rastrojos y ramoneo de arbustos o plantas rastreras aromáticas, como tomillos, salvias y espliegos.  

Todo ello infunde a la carne un sabor incomparable, especialmente en los lechales y hace de nuestros asados un manjar suculento y recomendable.

Les recordamos que, para comer assado, deben encargarlo con suficiente antelación, llamando al 921 55 62 94.

Una vez sentados a la mesa, tanto las vistas como el encanto del salón pasarán a un segundo plano, ya que podrán degustar un buen número de platos, muy ligados a la cocina y sabores castellanos, donde no faltará el lechazo, los ibéricos así como las carnes de ternera que han hecho famosa a la Sierra de Riaza y sus pastos.

Si, por otro lado, le apetece reencontrarse con sabores tradicionales le recomendamos que pruebe  las croquetas caseras, sopas y consomés, cazuelitas de callos, lomo y chorizo de la olla o la apreciada morcilla de Aranda.

Y una buena comida debiera finalizar con jugosa fruta fresca o con un delicioso postre.  Les ofrecemos apetitosas natillas, arroz con leche, helados o tartas, según la época del año.

La bodega de Alfoz de Maderuelo le ofrece un buen complemento a  los platos servidos a la mesa.  Como no podía ser de otro modo, siempre están presentes los vinos de la Ribera del Duero, que han logrado cotas de gran calidad y prestigio, ofreciendo unos muy recomendables tintos y rosados.

Desde el Alfoz de Maderuelo, se apoya sin reservas los caldos elaborados en las bodegas vecinas, de gran nivel y creciente aprecio entre los que gustan del buen vino.

Los vinos de Rioja tampoco pueden faltar así como otras denominaciones: Somontano, Rueda, etc. que completan nuestra bodega.